Tailandia II: Phitsanulok (1 noche), Sukhothai (1 noche)

PHITSANULOUK

Pues pese a no tenerlo apuntado y tras un momento de indecisión por no saber si ir directamente a Chiangmai con las chicas francesas que conocí que me hablaron de una aldea de arrozales con muy buena pinta a la que me invitaron a ir con ellas…al final por incompatibilidad de horarios con el transporte me fui a Phitsanulok con Meryem.

Llegamos algo tarde y como no encontrábamos restaurante o sitios de comida en la calle con buena pinta, al final acabamos cogiendo un sándwich en el 7-11, algo de piña y comimos sentadas en la acera 😅 Después nos fuimos out of the beaten path a un sitio que le dijeron unos viajeros al que no iba mucha gente pero que tenía unos nenúfares enooormes en los que hasta uno se podía subir! Venir aquí (y volver a un templo de la ciudad) en tuktuk fueron 100 bht por cabeza, y montarse en el nenúfar otros 100… quizá turistada total pero no creo que vaya a subirme en un nenúfar nunca más (de hecho no sabía ni que podía hacerse…). Es curioso pero no tiene nada más, ¡todo hay que decirlo!

Después fuimos a dos templos: Wat Phra Si Rattana Mahathat y Wat Ratchaburana. El primero me gustó bastante. En su interior contiene una gran estatua de Buda en oro y sus paredes rojas contrastan con ello pero de forma armoniosa. Cuando llegamos justo se estaba realizando una «misa» budista y estaba hasta los topes: todas las personas de rodillas orando y un grupo de monjes también, aunque en una esquina sobre una superficie más elevada que la del resto. El cántico era totalmente hipnótico y de él no escapabas ni cuando salías del interior, ya que se retransmitía por megafonía hacia el exterior. Cuanto menos, fue curioso recorrer sus pasillos llenos de budas en distintas posiciones con ese cántico repetitivo ( a veces algo taladrante) de fondo.

En cuanto al segundo templo, no tiene prácticamente nada pero fue muy gracioso encontrar en sus alrededores a jóvenes adolescentes practicando aeróbic. ¡Cómo se ruborizaron algunos cuando fuimos a hablar con ellos! Jajajaj Los más valientes nos preguntaron quiénes éramos, de dónde veníamos y acabaron recomendándonos dar un paseo por el río. ¡Así lo hicimos! Paseamos un ratito tranquilamemte mientras atardecía hasta sentarnos en un pequeño kiosco a cenar. Esta ciudad tiene poquito que ver pero se bajan las revoluciones y estuve muy a gusto. ¡Casi ningún turista! Eso sí, mi consejo es que si tienes pocos días, la omitas. ¡Yo soy una privilegiada y puedo tomármelo con calma!

Para acabar seguimos paseando hasta encontrar un mercado nocturno, aunque sólo era de comida. Aquí también encontramos algo que no esperaba encontrar en Asia: ¡un concurso de jóvenes talentos!. Había una niña que no llegaba al medio metro de estatura pero ¡ojo!, ¡ cómo bailaba la pequeñaja! Eso sí casi todo música extranjera, ¡algo de reggaeton y todo! jajajajaj

Antes de dejar Phitsanulok pude probar en el desayuno otras dos cosas nuevas: patonkó y paopié sakúa saitúa (así sonaba cuando me dijeron qué era cada cosa 😆). Lo primero sabía cómo las porras, aunque no tenía esa forma y el paopié sakùa saitúa era un dulce pequeñito de forma redonda, blanco con un poco de amarillo/naranja que estaba rico 🙂

SUKHOTHAI

Me enamoré de este sitio…realmente bonito y eso que he estado ya en Angkor y Ayutthaya…No es comparable con Angkor, pues de hecho son dos culturas distintas (cierta influencia khmer se aprecia en el templo Wat Si Sawai y Wat Phra Pai Luang) pero sí que se puede comparar con Ayutthaya y aunque las comparaciones son odiosas…para mí gana Sukothai ¡por goleada! El recinto arqueológico es realmente bonito y se encuentra bien diferenciado de la ciudad, no como pasa pasa en Ayutthaya, y lo que separa un templo de otro son jardines con agua y vegetación variada…Imaginad lo que es ir andando por aquí, oír el sonido de los pájaros, respirar un aire limpio, ver árboles enormes que yo al menos nunca antes había visto y ver a la gente moviéndose principalmente en bici…todo salpicado de unas ruinas imponentes de un poderoso reino pasado 😍 creo que se nota que me gustó eh? XD

Lo único malo fue el increíble calor que hizo! Ojo que en Madrid hace calor en verano, pero aquí era asfixiante…¡No exagero! Al parecer ese día hizo mucho calor en el interior pues ha sido algo que se ha comentado en alguna conversación con viajeros jajajaj Meryem no sabe montar en bici, ni moto, el carné de conducir lo compró en Marruecos… así que pese a que me moría de ganas de coger la bici, al final fuimos andando a todos los templos que están dentro de la muralla. La entrada a pie cuesta 100 THB pero si vas en bici o en tuktuk o moto tienes que pagar un precio diferente, siendo las entradas de colores distintos. Esto nos llevó la mañana pues hacía mucho calor y Meryem no es que ande a mi ritmo que se diga… ¡Menos mal q me sobra paciencia! jajajjajaja

Como hay otros templos pero más alejados, después de comer decidimos coger un tuktuk con un conductor muy simpático con el que estuvimos toda la tarde por 150 THB. ¡Curiosamente era un tuktuk eléctrico! Para estos templos no pagamos nada…¡No había nadie en las taquillas! Uno de ellos ojito hasta que llegamos…¡Estaba en lo alto de una ladera! Pero no tenia escalones típicos de otros templos, si no que era una especie de calzada de a saber cuándo que ascendía y ascendía sinuosa, en pendiente y bastante resbaladiza… ¡ahí que fuimos! Yo más Mowli, Meryem con más miedo que vergüenza 😂 Pero de verdad que mereció la pena…no tanto por el templo sino por las vistas desde ahí…¡Realmente increíbles! Ya os pondré fotitos cuando tenga un ordenador…

Y las buenas vistas no habían acabado aún y es que nos esperaba un atardecer realmente P-R-E-C-I-O-S-O frente al templo de mi sister «Wat Sa Si» (Sasi eres más poderosa de lo que creías) que está rodeado de un lago y en el que justo ese día había un mercado de comida. Ahí me tomé un refrescante batido de sandía mientras alucinaba con los colores cambiantes y sus reflejos en el agua…El atardecer más bonito que he visto hasta el momento…

Y bueno, al día siguiente otra vez mochila y desfilando…Chiang Mai por fin y unos días fija en un sitio, cosa que quieras que no pero…¡se agradece! Pero eso ya será otro post! Besitos!

TAILANDIA I: Koh Chang(4 noches), Ayutthaya (2 noches)

Sawadee kaa! ( Se pronuncia sa-wad-dii-kaa) 😅👋 ¡Hola! Hay que ver lo que me cuesta aprender estas lenguas… ¡y yo que decía que se me daban bien los idiomas!🙈

KOH CHANG

Laaargo viaje desde Sihanoukville, primero en autobús, minivan (tras pasar la frontera), ferry (para llegar a la isla) y luego taxi (para llegar al hostel); desde las 8.30 hasta las 19 h: día de carretera vamos!😝

Pese a lo «entretenido» del día conocí a dos profes catalanes con los que pasé mis días en Koh Chang: Cesc y David. Para moverse en esta gran isla, de las más grandes de Tailandia, es obligatorio el taxi o songthaews si, como yo, no conduces moto…Estos suelen tener unos precios fijados, unos 40-50bth entre dos puntos consecutivos. Este precio se duplica a partir de las 00.00, lo cual dio lugar a una pequeña aventura nocturna con Florence, una chica indonesa a quien conocí en mi tercer día aquí. ¡Cuidadito si eres novato con la moto en esta isla! Aunque el asfalto de la carretera está bien, la carretera es muy sinuosa con importantes pendientes…De hecho hay una parte yendo hacia Bong Bao que son 3 curvas cerradísimas seguidas en pendiente (aquí el asfalto está pintado en rojo para señalizar algo mejor el tramo peligroso). En el taxi muchas veces teníamos que ir bien agarraditos y a veces creía estar en una montaña rusa. Algunos de estos taxis presentaban carteles un tanto «peculiares»… Ahí lo dejo jajajaj

Me alojé en «The Habitat Hostel» cerca de la playa de Khlong Phrao, sitio limpio, seguro en el que me dejaron estar en un dorm de 4 pero en vez de uno de 6 (que es lo que había reservado) por el mismo precio, estando encima las dos primeras noches sola… en la sala común hay un microondas, nevera y café y té cuando se quiera. Había además algunso restaurantes cerca y en uno de ellos conseguí un precio relativamente bueno para lo que pude ver en la isla ¡Muy agradable!

En la primera mañana fuimos andando (50 min) a ver una cascada bastante bonita y de agua fresquita que formaba parte de un parque nacional, razón por la cual el precio de la entrada eran 200bht😌. Se llama Klong Pu waterfall y la verdad es que ese ratito allí, tras el calor del paseíto desde Khlong Phrao Beach (por donde estaba mi hostel con el lorenzo pegando en el cogote a través de la carretera (muchas veces sin arcenes, con lo que tened cuidado si lo hacéis así), ¡fue realmente reconfortante! Había peces que te daban pequeños mordisquitos modo exfoliante gratuito 😂 Lo único: ¡llevad calzado apropiado y no simples chanclas de dedo! Para acceder a la cascada, tras haber pagado el ticket de entrada, hay que andar por un sendero con piedras mojadas, raíces, etc. algo resbaladizas. Watch out!

Tras refrescarnos cogimos taxi al encantador pueblecito de pescadores de Bang Bao Bay, dónde tras dar una vueltecita comimos en un restaurante llamado «Baracuda» con buenas vistas y rica comida aunque precios algo elevados (aquí estaba todo más o menos igual…). Como era ya algo tarde nos fuimos a White Sand Beach a ver el atardecer con unas cervecitas de acompañantes…Vi una puesta de sol realmente bonita que me inspiró lo suficiente como para escribir estos «versos»:

«Cómo se arremolinan las olas

deseosas por llegar a la orilla,

pobres inconscientes ellas:

¡no saben que ahí su mar termina!

Ansiosas a intervalos ondean,

su baile hechiza y fascina

a aquel que viéndolas se entretiene,

¡resulta una pura maravilla!

Dichosas ellas que se funden

con las luces del final del día,

anaranjadas, rosas, alguna aún amarilla…

Sus dedos traviesos se entrelazan,

se reflejan en la arena de la orilla…

La luz parece que se apaga,

los azules y violetas ahora titilan,

la selva despierta a la noche

y con ello el día culmina»

Para acabar el día nos dimos una vuelta por los puestos de comida donde probé una brocheta de cocodrilo y bebí un rico y refrescante zumo de mango.

Al día siguiente contratamos una excursión en la que hice por primera vez snorkel (600bht). ¡Me encantó poder ver los corales, peces de diferentes tamaños y colores, cangrejos, erizos de mar de largas y puntiagudas púas! Pero he de confesar que no quise pisar nada de ese fondo marino… quizá por ello acabé con la parte posterior de las piernas y el trasero cual luces rojas de Navidad jajajajaj también incluía pesca, pero en ese momento estaba bastante mareada y tuve que tumbarme un poco en la parte inferior del barco.

Al volver a tierra firme, Florence se incorporó a nuestro equipo sin problema pues ella sabe hablar español 🙂 Nos tomamos unas cervezas en la puerta del 7-11, cenamos y luego nos fuimos a un pub con música rock en directo donde continuamos bebiendo cerves mientras jugábamos al billar. Lo gracioso llegó al final, cuando Florence y yo fuimos a coger un taxi y…¡No había ninguno en la calle! Tras estar andando un ratito encontramos uno, pero nos pedía más del doble sin posibilidad de rebajar el precio… así que a las 1.30 a.m decidimos ponernos a andar a nuestro Hostel (a 50 Mon según Google Maps). Estaba oscuro, no había casi coches en la carretera, intentamos hitch-hiking pero sin éxito… Solo cuando estábamos a unos 15 min del hostel un coche con una pareja europea se paró y amablemente nos preguntaron si estábamos bien y que si nos acercaban. ¡Nunca antes había montado en coche de desconocidos pero aquí estoy aprendiendo a guiarme un poco por mis sensaciones y estas hacia ellos eran buenas! Nos dejaron en el Hostel y acabó nuestra aventura felizmente 😃

Al día siguiente Cesc y David se marchaban, así que Florence y yo fuimos a explorar la playa cercana al Hostel. Anduvimos por su orilla unos 4-5 km, comimos en un restaurante a pie de playa tan ricamente con mi querido y refrescante coco helado 😋. Día de relax absoluto…tocaba descansar para el día siguiente: día de viaje a Bangkok y de ahí a Ayutthaya !

AYUTTHAYA

Tras coger ferry y autobús llegué a Bangkok (600bht) y en la estación de tren puse rumbo a Ayutthaya (15bht). Nada más llegar me llevé la primera grata sorpresa ¡El casero de mi hostel venía a buscarme a la estación gratis! Mientras lo esperaba conocí a Meryem, una chica marroquí con la que tras balbucear palabras en francés e inglés conseguimos ponernos de acuerdo en visitar los templos la mañana siguiente. Las buenas vibras continuaban…

Por si fuera poco el casero me llevó a la calle donde están los puestos de comida donde nos juntamos con su esposa, hija y dos chicas francesas que se habían alojado en el Hostel también. Justo este día y el siguiente era una festividad budista, de tal manera que había muchísima gente tailandesa que había venido a Ayutthaya para visitar sus hermosos templos y hacer las ofrendas y rezos correspondientes. ¡Mis anfitriones no me dejaron pagar nada! Al hablarlo con las chicas francesas me dijeron que a ellas les había pasado lo mismo…que siempre en las cenas les habían invitado (y el desayuno ya venía incluido en el precio…). El Hostel se llama «Plus Hostel Ayutthaya» y lo recomiendo encarecidamente a todo aquel que vaya a hacer noche en esta ciudad. Son un auténtico encanto: atentos, generosos, dispuestos a ayudar y conseguirte mejores precios… Me he sentido aquí como en casa. Al marchar les di un dinero de más a la madre, que al principio se negó a aceptar pero tras yo mucho insistir, accedió a dárselo al menos a su hija (es la que mejor inglés habla) mientras se emocionó y se echó a llorar de alegría. No pude más que abrazarla , lo cual parece que al principio le sorprendió, pero luego se relajó y me abrazó fuerte. Fue un momento tan bonito que me fui a la cama sintiéndome súper dichosa y feliz 😍. Los desayunos eran buenos (huevos fritos, tostadas y fruta, y una cosa llamada «salapao» consistente en una especie de masa de pan algo dulce-pero no mucho-¡Y eso que todo aquí lleva excesiva cantidad de azúcar- con semillas parecidas al sésamo y que se fríe que me gustó mucho). La última noche la madre cocinó un padthai casero que se me caían las lágrimas de lo delicioso que estaba…😋😋😋 Cuando marché del hostel, la madre me dijo que si no me olvidaba nada… volví a comprobar y ella me señalaba el pecho. Su inglés no es muy bueno aún pero está aprendiéndolo y me decía algo que acababa en «…AAA» (como muchas palabras en tailandés) así que yo no sabía en qué idioma me hablaba jajajaj. Pensé en «bra» pero sabía que no me había dejado el suje…Al final la entendí: me decía que me había dejado un trocito de «heart» aquí… ¿Tierno eeh? 😍😍😍 Si es ahí con esa gente tan dulce, honrada y entregada ¡podría dejarles mi alma entera!

Me gustó mucho los templos de Ayutthaya, aunque tras haber visto los templos de Angkor en Camboya…para verlos contraté con Meryem un coche que conducía la hermana del dueño del hostel donde se hospedaba Meryem. Una mujer algo mayor que no hablaba nada de inglés pero que era también un auténtico encanto, quien nos invitó a probar algo que se llamaba «rotee saemae» (algo así sonaba) que estaba muy rico y dulce. Es una especie de tortita fina y tierna que se rellena de fibras/pelos de azúcar, y las había de dos colores…¡ Pero no sé aún la diferencia!

Visitamos 5 templos de pago: Wat Yai Chaya Mongkol (20bth aunque si se entra por una puerta lateral no tienes que pagar!), el bonito e imponente Wat Chai Watthanaram donde tomé la foto a una preciosa chica tailandesa con el traje tradicional de la festividad budista, el Wat Maha That famoso templo de la cabeza de buda dentro de un árbol, al Wat Phra Ram con un imponente Prang y algunas estupas, y Wat Phra Sri Sanphet, que fue el que más me gustó 😍

Aquí os dejo otra parte de mi diario de viaje, la primera de Tailandia, de la que me queda muuucho por ver. Voy tirando poco a poco al norte y sigo alucinando y muriendo de amor con las gentes de aquí. Existe un idioma universal como dice mi amigo Champi, uno que pocas personas en Europa conocen: el de la bondad humana, y yo estoy encantada de empezar a chapurretearlo 🤗

CAMBOYA II: Phnom Penh (1 noche), Kampot (3 noches), Koh Rong Samloem (3 noches), Sihanoukville (1 noche por obligación)

¡Hola de nuevo! Ya moviéndome en Tailandia y tras haberme despedido de la bonita Camboya 👋, os seguiré contando mi viaje en este primer país de destino😜

PHNOM PENH

Tras dejar Battambang, me dirigí a la capital camboyana, Phnom Penh. Pese a mi reticencia hacia las caóticas ciudades asiáticas, los alemanes que conocí en Battambang me recomendaron encarecidamente venir aquí, no por la ciudad en sí, sino más bien por conocer de cerca el trágico y reciente pasado de este entrañable pueblo. Así pues puse rumbo a Phnom Penh en un autobús nocturno que contraté en el Hostel de Battambang por 14$ y que tardó 6 horas aprox en llegar a la capital. Seguramente hubiera nocturnos más baratos, pero esta vez decidí no jugármela y como quería descansar bien, lo contraté vía hostel que suelen transmitir cierta seguridad y ser más cómodos y nuevos que los autobuses locales. Efectivamente ¡El night bus era muy cómodo! Había algunas camas que la gente compartí, pues de hecho eran para dos personas, pero en mi caso tuve la suerte de viajar como una señorona y tener todo el espacio para mí 😎

Llegué a la capital súper pronto y como la aplicación Passap (con la que se contratan tuktuk modo Uber indicando tu ubicación y sabiendo el precio de antemano) no disponía de conductores en ese momento, tuve que coger un tuktuk a 3 puñeteros dólares (el doble del precio de Passap). Pero bueno, eran las 5 a.m, aún de noche, y antes que ir andando sola por la ciudad (de la cual ya había oído rumores de que no es tan segura como otras zonas de Camboya) pues tomé el tuktuk.

Sólo pasé un día en Phnom Penh y como era tan pronto que apenas había gente por lo calle (ningún turista, sólo locales de cara soñolienta que se disponían a abrir sus negocios), lo primero que hice fue elegir hostal, coger el ticket de bus en Capitolio Bus Stop (me lo recomendó el conductor de tuktuk como sitio más barato para tickets de bus que en hostels) para marchar al día siguiente a Kampot (me costó 5$ aunque tardó la vida en llegar, 5-6 horas ya que hizo varias paradas en las que se subía gente, todos locales y yo, aún blanquita europea) y desayunar al lado de donde compré el ticket del bus, arriesgándome con el té que te daban gratuito con el desayuno. Ahí tuve que ayudarme del traductor porque no hablaban casi nada de inglés y para preguntar si habían hervido bien el agua…¡Tela! El té estaba muy rico, no sé de qué era, pero no hubo estampida al baño a continuación ni nada, razón por la que repetí desayuno aquí al día siguiente 😋 ¡Ah, por cierto! Tened en cuenta que cuando se pide café con leche, ellos lo suelen poner con leche condensada, ¡no leche normal!

Una vez que la ciudad ya hubo despertado y yo tenía mi buche llenito cogí un tuktuk con Passap por menos de 1 dólar hasta el museo del Genocidio. La entrada con audioguía costó 8$ y pese a ir predispuesta a ver imágenes y oír historias duras… goosebumps! Pensar que lo que fue un instituto de enseñanza lleno de jóvenes adolescentes que experimentan sensaciones y vivencias de su futura vida adulta dio paso a ser una cárcel terrorífica donde se perpetraron barbaridades sin nombre…de verdad que me hizo sentir abrumada, angustiada y enfadada ante tales crímenes e injusticias… Muy muy muy triste en pocas palabras 😞 Es increíble e indignante además lo poco que se sabe sobre esto…Para quien como yo, no sepa más que de oídas a qué me estoy refiriendo, os lo comentaré por encima.

El genocidio del que el pueblo camboyano fue víctima y que supuso la pérdida de una cuarta parte de su población (imaginaos a vuestros amigos, familiares, conocidos y pensad que 1 de cada 4 de ellos muriera…) fue liderado por los Jemeres Rojos, un partido comunista que se hizo con el poder en 1975. Las causas de su empoderamiento y del apoyo popular inicial que tuvo son varias, principalmente la guerra silenciosa por la que Camboya fue bombardeada de forma incesante por parte de EEUU durante su guerra en la vecina Vietnam. Camboya no formaba parte de esta guerra, pero aun así las bombas americanas no cesaban y el gobierno camboyano poco o nada hacía. En esta situación de muerte, ira ante injusticias, hambre (pues las bombas destrozaban los cultivos) aparecieron los Jemeres Rojos abogando por derrocar al gobierno, hacer que los ataques norteamericanos cesaran y por una vuelta a la Camboya tradicional y rural – su «Kampuchea»-, alejada del capitalismo e intelectualismo que, según ellos, habían provocado todo el mal.

Viéndolo así es fácil entender cómo el pueblo al principio los recibió con los brazos abiertos (hay fotos que muestran cómo su entrada en ciudades como Phnom Penh fue celebrada) inscribiéndose en las filas innumerables personas, principalmente jóvenes de origen rural. Sin embargo, pronto la gente se empezó a dar cuenta que no iba a ser como ellos pensaban. Las ciudades fueron evacuadas en principio durante 3 días con la excusa de un inminente ataque norteamericano, pero esas personas no pudieron regresar a sus hogares a los 3 días; muchos de ellos ya nunca más regresaron.

Las personas que habían trabajado en el sistema de gobierno anterior fueron perseguidas, los opositores a la nueva Kampuchea también, pero no sólo ellos… Aquellas personas con ciertos conocimientos académicos, afán de cultura, letradas en resumidas cuentas, eran mal vistas por el régimen y muchos médicos, abogados, funcionarios, profesores, etc. fueron encarcelados, torturados y finalmente sentenciados a muerte. Pero lo más terrorífico es que no sólo se aplicaba la sentencia a ellos, sino también a sus familias, siendo muy ilustrativo un dicho de los Jemeres Rojos por el que decían algo así como que había que cortar la mala hierba de raíz… Y así acabaron las raíces de un árbol de los campos de exterminio, llenas de sangre inocente de niños pequeños 😖 El país retrocedió en el tiempo, se destruyó todo tipo de maquinaria relativamente innovadora, se llevó a las personas a zonas rurales a trabajar en penosas condiciones durante 12-14 horas para conseguir unos objetivos gubernamentales imposibles…

Tras entender lo ocurrido hace apenas 40 años, resulta aún más reconfortante las sonrisas que te ofrece su gente. Mucho nos enseñan con ello, y es que pese a tener tan poco, valoran lo que tienen y quienes les rodean. Aun con todo, espero de verdad que mejore la situación de este pueblo, oprimido por un gobierno absolutamente corrupto y en el que, por desgracia, aún hay algún jemer rojo infiltrado…

Tras haber visto el museo del Genocidio y los Campos de Exterminio (10$ de tuktuk desde museo a los campos y de los campos a mi hostel y 6$ de entrada con audioguía), decidí darme un tarde de absoluto relax en el Hostel ¡Yo, mí, me, conmigo!

KAMPOT

Al día siguiente, tocaba viaje a Kampot y tras 5 largas horas por una carretera con más baches que cemento, llegué a esta pequeña y tranquila población atravesada por un río. Es pequeñita, y en sí misma tiene poco que ver, pero lo bonito son los alrededores. Nada más llegar al hostel conocí a Roger, un chico chileno con quien acabé yendo por la tarde a ver los campos de pimienta en moto (Kampot es conocida por ella, habiendo muchos tipos, ¡muy ricos!) ¡Esa tarde fue genial! Ya no tanto por los campos de pimienta, sino por el camino hasta allí, donde pudimos conocer la Camboya rural con algunos paisajes que nos dejaron sin aliento.

También decidimos apuntarnos a un tour del hostel en el que, por pura casualidad ¡éramos casi todos de habla española! Subimos a una montaña de allí en la que había construcciones olvidadas (casinos, iglesias de su etapa colonial francesa…) que a mí personalmente no me gustaron mucho, pero las vistas desde arriba eran bonitas 😄 Por la tarde tocaba montar en un bote para ver el atardecer y luciérnagas en el río. Estuvo muy bonito, lo mejor del día para mí, siendo muy divertido cuando el bote pasaba por debajo de algunos puentes, pues pasaban tan justos que aquellos que estábamos arriba debíamos tumbarnos para no acabar como Sleepy Hollow 😅

KEP

En mi último día en Kampot decidí ir a la vecina ciudad de Kep en bus (6$ ida y vuelta), donde es tradicional su mercado del cangrejo. Aquí pude probar estos ricos crustáceos (medio kilo por 6$) tras haberlos elegido yo misma aún vivitos y coleando. Se los entregas después para que los cuezan, et voilà: comida preparada! 😋 A Kep me vine sola, dejando a Roger y su resaca en Kampot, pero fue super divertido pues me sentí como una estrella de cine a la que no paran de mirar sus fervientes admiradores jajajjaja ¡Era el mono de feria en la playa de Kep! Por la mañana, era la única turista así que la gente que allí iba a pasar el día en familia quería hacerse fotos conmigo…Me hizo tanta gracia la primera vez que incluso me hice yo un selfie con mi primera «admiradora». Por la noche me fui con Roger a dar una vuelta por el mercado nocturno, muy pequeñito creo si lo comparo con lo que veré en Bangkok u otras ciudades.

KOH RONG SAMLOEM

Nuestro próximo destino era la isla de Koh Rong Samloem. Elegí esta isla en vez de Koh Rong por ser más tranquila, de apariencia más paradisíaca y con un microclima que hace que el tiempo suela ser mejor que en la isla vecina de casi mismo nombre. Quizá en Koh Rong hay más fiesta y más actividades que hacer pero…era calma lo que buscaba y la verdad es que los días que pasé en Koh Rong Samloem fueron fantásticos. El hostel era una maravilla (pese a no tener agua caliente) limpio, bonito, comer frente al mar, cerveza más barata que en otros sitios de la isla… Allí conocimos nada más llegar a Jasper (Dinamarca), Jeisy (Australia) y Marion (Francia), con quienes pasamos muy buenos momentos. Me encantaron las noches internacionales a la que se incorporaron un chico inglés y una irlandesa, algunos suizos, un noruego…¡Aún me alucina la facilidad con la que se conoce gente yendo solo! 😍🤗

En esta preciosa isla fuimos a ver el plancton (8$) por la noche, lo cual me encantó y me hizo sentir ¡MAGIA! Microorganismos luminiscentes que se activaban con mis movimientos debajo de mí y cuando alzaba la cabeza, las luces de las estrellas…¡Una pasada! En la isla probé el Amok rojo (hay otro de color verde), plato tradicional camboyano que consta de arroz, leche de coco, algo que parece curry/picante y al que se añade marisco, ternera o cerdo. Yo probé el de marisco…mmmmm ¡Delicioso! También pude comer buen pescadito rico y fresco…¡Me puse las botas después de tanto arroz y pasta!

SIHANOUKVILLE

Lo único negativo de la isla fue el salir de allí, y es que, al ser temporada baja, los autobuses que parten desde Sihanoukville (ciudad con la que conecta el ferry que va a Koh Rong) son pocos y muchos de ellos a primera hora de la mañana. Esto supuso (tras haber comprado y después tenido que cancelar los billetes , con las consiguientes disputas con los que me los vendieron) que tenía que pasar una noche en Sihanoukville: ciudad fea, sucia, y apestosa donde no quería ir de ninguna manera pero a la que tenía que ir si quería coger el autobús hacia Tailandia. Así que me tocó dormir en esta ciudad que los chinos han destruido y destinado al juego y prostitución…¡Una auténtica pena si la comparas con la ciudad que era hace unos años!😯 No vi más que la ciudad, quizá los alrededores y las playas son bonitas…pero a mí se me quitaron las ganas…Encima la noche me salió cara, 11$ la noche por una cama en hostel Onederz, misma cadena de hostels del de Koh Rong Samloem que tiene fama de estar limpio. Algo caro, pero el resto de hostels disponibles tampoco estaban baratos y en esta Hostel sabía con cierta certeza que iba a estar limpio, algo hiper necesario si ves la inmundicia de la ciudad en la que se inserta 🤢🤢🤢

Consejo para quienes vayan a Koh Rong o Koh Rong Samloem: no contáis con horarios fiables en cuanto al ferry. Así que si tenéis que coger algún vuelo o autobús en Sihanoukville, ir con horas de margen porque se sabe la hora a la que el ferry parte, ¡pero nunca la de llegada! A nosotros de hecho se nos estropeó el ferry y nos tuvimos que apear en otro puerto y de ahí coger un autobús…

Hasta aquí llegó mi estancia en Camboya amig@s y familia. Me ha gustado mucho, MUCHOO pese a que haya cosas que me gustaría intentar mejorar… Por su gente más que nada: personas risueñas, humildes, que aún hoy no hablan del que fue su duro pasado… Ojalá tuvieran voz y su voto fuera real (las elecciones son una pantomima), ojalá no pierdan algunos de los valores, gestos y costumbres que tanto me han fascinado, ojalá siga ayudando a personas como yo a valorar lo que tienen, a apreciar la belleza, a buscar lo positivo en las pequeñas cosas, a aprender y crecer como personas… Ojalá que mejore, pero que nunca pierda su esencia 😍 orkurn chran (arkún charán o algo así) Cambodia!

PD: las fotos las incorporaré cuando cuente con mejor internet, quizá ya a la vuelta en España pues aquí el internet es shit! Besitos!!!

CAMBOYA: Siem Riep (4 noches)-Battambang (1 noche)

Consejos para viajeros:

  • Si llegáis a Siem Reap en avión tenéis que tener en cuenta que debéis llevar 20$ para hacer el visado. ¡No hay cajeros automáticos ni casas de cambio hasta después de pasar el control de emigración! Yo pude pagarlo también en baths pero…por si acaso os toca alguien quisquilloso o no os dan bien el cambio, llevad ya algo de dinero en dólares… Por cierto a mí no me hizo falta ninguna foto para el visado aunque leí en algunos blogs que eran 2 necesarias. Para acabar con el tema de la visa, cuando se rellenan los papeles que se han de presentar para conseguirla, te piden que pongas el tiempo que vas a estar en Camboya; si vas como yo sin saber qué va a ser de ti al día siguiente y no tienes fecha exacta para salir del país, no te preocupes: yo puse 20 días (tiré por lo alto por si las moscas) y creo que ni lo miran porque luego en la visa te pone que tienes permiso para 1 mes. Lo que sí tenía contratado de antemano eran las dos primeras noches de alojamiento en Siem Reap pero ¡ni siquiera me lo pidieron! Así que relax…lleva el money (para la visa y el transporte a la ciudad, luego allí cambias más dinero con mejor cambio que en el aeropuerto) y algo contratado de alojamiento, and just go with the flow!
  • Para ir desde el aeropuerto hasta la ciudad es mejor coger un tuktuk a coger un taxi. No están visibles nada más salir y es por eso que muchos turistas no los cogen pero se ahorran unos dólares. Un taxi a la ciudad suele rondar los 10$ (como poco) mientras que coger tuktuk y por supuesto regatear el precio me salió a 6$ (en verdad a 3$ porque lo compartí con un viajero que casualmente iba cerca de donde estaba mi hotel) 🙂 No seáis tímidos a la hora de preguntar, sobre todo a gente que viaja sola y más con mochila, pues ellos suelen buscar siempre las opciones más baratas! 😉 Además el tuk tuk te permite ponerte en contacto con la ciudad, verla y respirarla más tranquilamente (con el polvo que a veces ello supone xD) que yendo en taxi. Eso sí, si no conoces Asia y es tu primera vez, quizá te alarme un poco la forma de conducción:sin cedas el paso, semáforos simbólicos, 2 carriles que se usan como 4, adelantamientos por la derecha, claxon cuyo significado es «paso que arraso», niños conduciendo motos, incluso 5 personas en una misma moto (4 eran niños)… ¡Pero tranquilo! En verdad todo fluye y en el tiempo que he estado nunca he visto ningún accidente, ni disputas por atascos. ¿Acaso podemos decir eso los madrileños? 😝 Una cosa importante: como peatón no tienes ningún derecho pero no temas a la hora de cruzar, ellos te esquivan. Si te paras en seco en mitad de la carretera es peor porque les obligas a detenerse y entonces deja de fluir el incesante tráfico lo que, evidentemente les enfada un poco. Simplemente cruza mirando bien y con cierta decisión 🤞
  • Templos de Angkor: creo que es aconsejable coger la entrada de al menos 3 días (62$) porque son enormes y en un día quizá sólo puedas ver los más conocidos, aunque si tan sólo quieres verlos de pasada, coge el pase de 1 día, pues es posible que acabes cansado de tanto templo…
  • Yo estuve viendo templos 2 días y el pase del tercer día lo gasté al ir al parque nacional de Phnom Kulen que tiene una cascada preciosa. Para ir a este parque además de gastar 1 día de la entrada de los templos de Angkor hay que pagar 20$ por entrar a Pnomh Kulen. Hay algunas visitas guiadas que incluyen el transporte hasta allí pues es una carreterita de tierra sin asfaltar muy sinuosa, razón por la cual sólo se puede ir hasta las 12 de la mañana, si vas más tarde creo que no se puede subir pues a partir de entonces la carretera sólo se usa para bajar. Se sube algo el precio por el hecho de tener que pagar los 20$ además del tour pero creo que merece la pena.
  • También se ha de tener en cuenta que los precios de los restaurantes dentro del recinto de los templos de Angkor y del parque Phnom Kulen som más caros que en la ciudad (en la ciudad el precio de un plato es de 2-4$ mientras que dentro de los recintos mencionados asciende a 6-8$), por lo que quizá es recomendable ir a alguna panadería y hacerte un sándwich o llevar comida de take- away, para ahorrar un poco. Hay una panadería local cerca del restaurante Dée Café donde una barra de pan te cuesta 1000 rieles.
  • El tuktuk para que te acerque a los templos durante todo el día me costó 7’5$ (7’5$ yo y otros 7’5$ mi amigo) mientras que para ir a Phnom Kulen fueron 10$ por persona puesto que está más lejos y otros 10$ para que nos subieran en moto por la carreterita que antes he mencionado.
  • En cuanto a dónde comer en la ciudad encontré un restaurante cercano al primer alojamiento donde estuve que era muy barato, la comida muy rica y tenía tanto platos camboyanos como occidentales. Este sitio se llama Dée Café y no queda lejos de Pub street. Muy recomendable ¡pese a que el joven que muchas veces estaba no era muy hablador! Mis comidas y cenas allí rondaban los 3’5-4’5$ ¡incluyendo bebida!. La cerveza Angkor costaba 0’75$ (mientras que dentro del recinto de los templos la cobran los restaurantes a 2$!). Viendo el precio de la bebida donde los templos, casi siempre opté por beber un coco fresquito: ¡quita mucho la sed y tiene bastante capacidad, creo que más que una lata de refresco!
  • Vas a encontrar a muchos niños que intentan vender postales, imanes, etc. Por lo que contó un guía es mejor no comprarles cosas por mucho que insistan pues muchas veces sus familias les ponen a vender en vez de ir a la escuela y si le compras es en cierto modo una manera de contribuir a ello…😕
  • Además de los templos de Angkor el primer día un conductor de tuktuk nos llevó a una especie de «aldea flotante». Digo especie porque no era una aldea como tal, pero era realmente bonita a pesar de no haber todo el agua que debe tener en otras épocas del año
  • Aunque muchas veces los hostels te permiten contratar autobuses para moverte a otra ciudad, en mi caso a Battambang, en el caso de Siem Reap no lo aconsejaría ya que hay un sitio justo enfrente del One Stop Hostel donde puedes adquirir el ticket a la tercera parte del precio del hostel. A mí me costó el billete de Siem Reap a Battambang 5$ y duró 3 horas, recogiéndote media hora antes una minivan en la oficina donde compras el ticket para acercarte a la estación de autobuses y ya coger el autobús hacia Battambang.
  • Hay una casa de cambio de dinero justo al lado del One Stop Hostel con un cambio muy bueno (1€=1.12$ cuando el cambio en Revolut estaba a 1’13$).
  • PRESUPUESTO DIARIO: entre 25-50$ diarios, dependiendo del alojamiento y excursiones que hagas cada día. En comer te sueles gastar alrededor de 15$ , añade el agua (0’5$ botella grande fría como poco), tuktuk, excursiones…

Una vez indicados algunos consejos por si alguno visitara esta joya de Camboya…ahora me dirijo a mi gente 😊

He estado tan bien estos primeros días que me ha dado muchas energías para continuar mi viaje y saber que puede funcionar. Conocí a Arantza, una española en el avión de ida a Bangkok, a Cloe, una chica francesa y Darren, un chico australiano en el aeropuerto por separado. ¡Parece que la buena gente nos tendemos a juntar!😄

La verdad que Darren me ayudó un montón nada más llegar a Siem Reap, me dio el consejo de ir en tuktuk pues era su segunda vez en Siem Reap y al final pasamos el día juntos. ¡Fue genial! Fuimos por la tarde a una pequeña aldea flotante que me gustó mucho, mientras nos poníamos al día de nuestras vidas tomando una cervecita en una de las cabañitas que allí había. Además le encanta la fotografía, de ahí las fotos chulis que tengo en Siem Reap 😊

Como nos llevamos tan bien decidimos ir al día siguiente a ver los templos. Angkor Wat es una pa-sa-da pero había muchíiiiiisima gente ¡aun siendo temporada baja! Me habría gustado contratar un tour guiado para saber un poco de la historia del sitio (ya sabéis de mí y mi lado frikicultureta😛) pero no encontré ninguno a un precio que me cuadrara, también es cierto que lo miré la noche anterior a ir, por lo que quedarían ya pocas opciones…

También visitamos el templo de Bayón cuyas inmensas caras esculpidas en enormes rocas me impactaron; así como el templo donde se rodó la película de Lara Croft donde la naturaleza se funde con la arquitectura Khmer…Es realmente increíble ver esos enormes árboles sobre las construcciones centenarias…

Nuestros conductor del tuktuk «Mr. P» era un encanto. Lo conocí por casualidad mientras esperaba a Darren y la verdad es que fue otra feliz coincidencia más que añadir a mi estancia en Siem Reap. Por la noche dimos una vuelta por Pub Street donde fui aprendiendo a regatear y pude ver la vida nocturna de la ciudad, aunque nos recogimos prontito que al día siguiente nos esperaban otros templos que ver y estábamos reventados de tanto andar.

Cloe se apuntó a este segundo día por los templos tras las correspondientes presentaciones Darren-Cloe; Cloe-Darren. Hicieron también buenas migas y pasamos otro día estupendo. Para comer fuimos a un restaurante que conocía Mr Pi (nuestro conductor de tuktuk) y nos hicieron descuento mientras que estábamos con unas niñas que nos miraban fascinadas y con las que compartí el lomo riquito que llevé de España. Evidentemente tanto a Darren, que nunca lo había probado, como a las niñas les encantó. ¿Quién dice «no» a esa delicia?🤤

Al día siguiente nos fuimos los tres al parque Phnom Culen y aunque salió más caro de lo pensado, realmente mereció la pena 🤗 ¡Fue toda una aventura! Cogimos tuktuk durante una hora hasta llegar a un punto donde ya no podía continuar y ahí había quedado nuestro conductor del tuktuk con conocidos suyos que nos iban a subir al parque en moto. Pero he aquí la primera sorpresa: ¡sólo había 2 motos y éramos 3! 😅 Así que fuimos 3 en una misma moto durante un ratito hasta que paramos en un sitio donde había otro conductor con otra motito. ¡Familia no os alarméis que sigo viva!😜Todo esto sin que los conductores de las motos hablaran ni gota de inglés! Así que era algo surrealista: vamos 3 en una moto y no sabemos dónde ni a cuánto tiempo está…jajajjaja con lo que a mí me gustan las motos…🙄😂 Luego tocaba el ascenso por una carretera de tierra roja con muchas curvas sin visibilidad en la que iban tocando los claxon para avisar a posibles vehículos que bajaran… Al principio estaba todo acojoning jajajja pero luego ya me relajé un poco más y dejé de apretar al conductor…creo que debería haberme pedido más dinero por la sesión de fisio que quizá necesitara jajajajajaj

Una vez arriba y tras haber dejado de ser una india apache (estaba llena de polvo rojo😅) vimos un buda reclinado enorme que coronaba una gigantesca piedra de unos 20 m de altura. Para los camboyanos es un lugar sagrado y pudimos presenciar algunas de sus prácticas religiosas. Fuimos bendecidos con un agua algo turbia pero con la que los nativos rellenaban las botellas para beber 😳 Después tocaba la mejor parte: el bañito en la cascada. ¡Era preciosa! Me encantó tanto el sitio en sí como el ver a familias que iban allí juntas. Ellos se bañaban casi vestidos, pero vi a algunas turistas en bikini y no me había traído ropa de cambio y como que no me iba a ir mojada con la humedad que hay… así que ¡chapuzón a lo occidental!😝

Para acabar el día fuimos al hostel donde pasé la noche anterior y donde me dijeron que había media hora de barra libre d cerveza y sangría… ¡No hacía falta decir nada más para convencernos! Allí conocimos a gente de diferentes partes del mundo y pasamos un rato superchachi entre cervezas, chupitos y Happy birthday to you! Luego tocó despedirme de Cloe, lo que no molaba tanto…pero bueno como dice Gandalf «the road goes ever on and on…»

A la mañana siguiente tenía que partir hacia Battambang aunque no sin antes ir a por el desayuno con Darren. Me regaló unas postales, una bandera de Camboya que coser en la mochila y unas bonitas palabras que sientan mejor aún cuando son inesperadas. Todo para que me acordara de estos días pues para él habían sido como para mí, simplemente inolvidables 😍. Aun sin ese detalle me acordaré siempre. Fue todo tan fácil y tan rodado…que se ha puesto el listón muy alto como para superarlo fácilmente. Pero como ellos decían, no es un adiós sino un «see you later alligator»😁

Me llevé tan buen sabor de boca de Siem Reap que Battambang me ha decepcionado un poquito…pocas cosas que me hayan impactado la verdad, podría haber saltado este stop en el camino. Pero bueno es curioso, aunque sea turistada total, lo del tren del bambú (5$, demasiado caro bajo mi punto de vista) y pareces presenciar un documental de National Geographic al ver salir miles y miles de murciélagos de la bat cave. Fueron graciosos mis encuentros con la fauna aquí, me sentí una «María de la jungla» al tener que regatear con un mono para que no me quitara el vestido ni se me subiera encima dándole mi botella de agua (bien muy preciado con el calor que hace y más tras haber subido unas «poquitas» escaleritas para ver un templo); nunca pensé ver a un perro grandote subido en una moto y por último tengo que reconciliarme con los mosquitos porque me han acribillado…No sé qué les he hecho aún, pero estoy tratando de averiguarlo 😅🤔😂

Otra experiencia en Battambang es cuando por casi me quedo sin tarjeta porque un cajero decidió engullirla sin regurgitarla…Menos mal que hay un ángel de la guarda conmigo y justo en ese momento entraba una chica extranjera que estaba viviendo en Battambang y que sabía camboyano quien hizo una llamada, habló con la gente del banco que aún estaba dentro y que me había dicho antes que volviera al día siguiente (cuando me marchaba esa misma noche a Phnom Penh…😒) y tras media hora de lucha y cuando lo dábamos por perdido pensando que tendría que ir a por ella en unos días a Sihanoukville, un hombre del banco me pidió el pasaporte et voilà !! Tarjeta revolut de vuelta!!

Ahora os escribo desde la azotea del hostel donde dormí ayer por la noche (por cierto me despertó la lluvia…¡ojito a cómo sonaría!) con una cervecita Angkor en mano mientras pienso en lo mucho que me gustaría contaros estas cositas en persona enseñándoos todas las fotos de mi patatamóvil (definitivamente tengo que comprar uno a la vuelta). Pero me conformo con los WhatsApp que me mandáis que me hacen sentiros cerca. Pero no os preocupéis porque repito: viajo sola pero nunca he estado sola de momento. Incluso he podido hablar español un ratito ayer y hoy gracias a una chica y chico alemán que saben español. Todo un alivio porque a veces se me fríe el cerebro!

Cierro el post con una frase del hostel en que me encuentro: » I travel not to go to anywhere, but to go. The great effort is to move» . Así que aunque cueste, hay que andar para dejar las cosas que no convienen detrás…de esta manera se cumplirá esta otra: «wherever you go, just go with all your heart» y el mío está ahora lleno de buenos momentos 😍

See you in a while crocodile!!! Un beso enorme a tod@s😘😘😘

Brave’s trips?

Este es mi primer post y la verdad que no sé ni por dónde empezar… así que, ¿qué tal por el principio? Por el título en este caso xD

En unos días empieza la que espero que sea una gran aventura por el sudeste asiático, en principio por Camboya y Tailandia pero… Who knows? Yo, mi mochila y las ganas de probarme, de ver sitios, conocer gentes, tirar miedos, vivir nuevas experiencias, renovar ideas…En definitiva: ¡abrir mi mente restringiendo el equipaje!

Una aventura que da vértigo, que siento como una prueba personal: ese «yo» que conozco y el otro «yo» que quiero conocer. Y es que nunca terminamos de conocernos ni de mejorarnos (o al menos intentarlo); y esto conlleva cierto valor.

Por el coraje que hay que echar para embarcarse en una aventura sola por primera vez, por la necesidad (para mí casi obligatoria)de autoconocimiento y superación y por mi pelo (¡claro está! jajajaj) decidí titular así este diario de viaje 🙂

En consonancia con el título cierro el post con una cita de Mérida, la protagonista de la película Brave:

«Algunos dicen que la suerte está más allá de nuestro control, que no somos dueños del destino. Pero yo sé que no es así, nuestro destino vive dentro de nosotros: sólo hay que ser valiente para verlo…»

Por el momento aquí concluyo…Si queréis seguir mis pasos, suscribíos y escribidme. Estaré encantada de leeros y sentirme cerca de mi gente aun teniéndoos tan lejos.

Empieza la cuenta atrás: it’s the final countdown ninoninooo (que me perdone el grupo de Europe jajaj) ¡3…2…1…! ¡El miércoles despegamos!

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