PHITSANULOUK
Pues pese a no tenerlo apuntado y tras un momento de indecisión por no saber si ir directamente a Chiangmai con las chicas francesas que conocí que me hablaron de una aldea de arrozales con muy buena pinta a la que me invitaron a ir con ellas…al final por incompatibilidad de horarios con el transporte me fui a Phitsanulok con Meryem.
Llegamos algo tarde y como no encontrábamos restaurante o sitios de comida en la calle con buena pinta, al final acabamos cogiendo un sándwich en el 7-11, algo de piña y comimos sentadas en la acera 😅 Después nos fuimos out of the beaten path a un sitio que le dijeron unos viajeros al que no iba mucha gente pero que tenía unos nenúfares enooormes en los que hasta uno se podía subir! Venir aquí (y volver a un templo de la ciudad) en tuktuk fueron 100 bht por cabeza, y montarse en el nenúfar otros 100… quizá turistada total pero no creo que vaya a subirme en un nenúfar nunca más (de hecho no sabía ni que podía hacerse…). Es curioso pero no tiene nada más, ¡todo hay que decirlo!
Después fuimos a dos templos: Wat Phra Si Rattana Mahathat y Wat Ratchaburana. El primero me gustó bastante. En su interior contiene una gran estatua de Buda en oro y sus paredes rojas contrastan con ello pero de forma armoniosa. Cuando llegamos justo se estaba realizando una «misa» budista y estaba hasta los topes: todas las personas de rodillas orando y un grupo de monjes también, aunque en una esquina sobre una superficie más elevada que la del resto. El cántico era totalmente hipnótico y de él no escapabas ni cuando salías del interior, ya que se retransmitía por megafonía hacia el exterior. Cuanto menos, fue curioso recorrer sus pasillos llenos de budas en distintas posiciones con ese cántico repetitivo ( a veces algo taladrante) de fondo.
En cuanto al segundo templo, no tiene prácticamente nada pero fue muy gracioso encontrar en sus alrededores a jóvenes adolescentes practicando aeróbic. ¡Cómo se ruborizaron algunos cuando fuimos a hablar con ellos! Jajajaj Los más valientes nos preguntaron quiénes éramos, de dónde veníamos y acabaron recomendándonos dar un paseo por el río. ¡Así lo hicimos! Paseamos un ratito tranquilamemte mientras atardecía hasta sentarnos en un pequeño kiosco a cenar. Esta ciudad tiene poquito que ver pero se bajan las revoluciones y estuve muy a gusto. ¡Casi ningún turista! Eso sí, mi consejo es que si tienes pocos días, la omitas. ¡Yo soy una privilegiada y puedo tomármelo con calma!
Para acabar seguimos paseando hasta encontrar un mercado nocturno, aunque sólo era de comida. Aquí también encontramos algo que no esperaba encontrar en Asia: ¡un concurso de jóvenes talentos!. Había una niña que no llegaba al medio metro de estatura pero ¡ojo!, ¡ cómo bailaba la pequeñaja! Eso sí casi todo música extranjera, ¡algo de reggaeton y todo! jajajajaj
Antes de dejar Phitsanulok pude probar en el desayuno otras dos cosas nuevas: patonkó y paopié sakúa saitúa (así sonaba cuando me dijeron qué era cada cosa 😆). Lo primero sabía cómo las porras, aunque no tenía esa forma y el paopié sakùa saitúa era un dulce pequeñito de forma redonda, blanco con un poco de amarillo/naranja que estaba rico 🙂
SUKHOTHAI
Me enamoré de este sitio…realmente bonito y eso que he estado ya en Angkor y Ayutthaya…No es comparable con Angkor, pues de hecho son dos culturas distintas (cierta influencia khmer se aprecia en el templo Wat Si Sawai y Wat Phra Pai Luang) pero sí que se puede comparar con Ayutthaya y aunque las comparaciones son odiosas…para mí gana Sukothai ¡por goleada! El recinto arqueológico es realmente bonito y se encuentra bien diferenciado de la ciudad, no como pasa pasa en Ayutthaya, y lo que separa un templo de otro son jardines con agua y vegetación variada…Imaginad lo que es ir andando por aquí, oír el sonido de los pájaros, respirar un aire limpio, ver árboles enormes que yo al menos nunca antes había visto y ver a la gente moviéndose principalmente en bici…todo salpicado de unas ruinas imponentes de un poderoso reino pasado 😍 creo que se nota que me gustó eh? XD
Lo único malo fue el increíble calor que hizo! Ojo que en Madrid hace calor en verano, pero aquí era asfixiante…¡No exagero! Al parecer ese día hizo mucho calor en el interior pues ha sido algo que se ha comentado en alguna conversación con viajeros jajajaj Meryem no sabe montar en bici, ni moto, el carné de conducir lo compró en Marruecos… así que pese a que me moría de ganas de coger la bici, al final fuimos andando a todos los templos que están dentro de la muralla. La entrada a pie cuesta 100 THB pero si vas en bici o en tuktuk o moto tienes que pagar un precio diferente, siendo las entradas de colores distintos. Esto nos llevó la mañana pues hacía mucho calor y Meryem no es que ande a mi ritmo que se diga… ¡Menos mal q me sobra paciencia! jajajjajaja
Como hay otros templos pero más alejados, después de comer decidimos coger un tuktuk con un conductor muy simpático con el que estuvimos toda la tarde por 150 THB. ¡Curiosamente era un tuktuk eléctrico! Para estos templos no pagamos nada…¡No había nadie en las taquillas! Uno de ellos ojito hasta que llegamos…¡Estaba en lo alto de una ladera! Pero no tenia escalones típicos de otros templos, si no que era una especie de calzada de a saber cuándo que ascendía y ascendía sinuosa, en pendiente y bastante resbaladiza… ¡ahí que fuimos! Yo más Mowli, Meryem con más miedo que vergüenza 😂 Pero de verdad que mereció la pena…no tanto por el templo sino por las vistas desde ahí…¡Realmente increíbles! Ya os pondré fotitos cuando tenga un ordenador…
Y las buenas vistas no habían acabado aún y es que nos esperaba un atardecer realmente P-R-E-C-I-O-S-O frente al templo de mi sister «Wat Sa Si» (Sasi eres más poderosa de lo que creías) que está rodeado de un lago y en el que justo ese día había un mercado de comida. Ahí me tomé un refrescante batido de sandía mientras alucinaba con los colores cambiantes y sus reflejos en el agua…El atardecer más bonito que he visto hasta el momento…
Y bueno, al día siguiente otra vez mochila y desfilando…Chiang Mai por fin y unos días fija en un sitio, cosa que quieras que no pero…¡se agradece! Pero eso ya será otro post! Besitos!